TEMA 6- FAMILIAS ROMANAS
La familia romana era una institución de la antigua Roma, presente en el ámbito social y jurídico, que estaba compuesta por todos los que vivían bajo la autoridad del cabeza de familia o pater familias, incluidos -naturalmente- los esclavos. Familia es una palabra emparentada con famuli ("los criados") y por lo tanto, los comprende a ellos también. En el derecho romano se tenían cuatro acepciones para la familia: agnaticia, cognaticia, gentilicia y por afinidad.
La familia romana era legalmente tan fuerte que ciertas cuestiones que hoy se tratan en los juzgados o en los templos, entonces se trataban en casa, bajo el mando del cabeza de familia. La familia era realmente la célula básica de la sociedad romana
Entre los romanos, como entre los griegos, eran los padres de familia quienes decidían si aceptaban o no al recién nacido.
La señal de aceptación la daba el padre cuando lo levantaba del suelo
donde lo había dejado la matrona: el padre lo tomaba o acogía (tollere)
con tal acto. Si por el contrario no lo aceptaba, el hijo era
expuesto, es decir, era dejado en algún basurero público o en algún
domicilio.
Los Romanos eran algo escrupulosos con respecto al sexo; hay una vasija
que representa a una pareja teniendo sexo y un esclavo trayéndoles el
agua para la higiene. La anticoncepción era frecuente en Roma, en
donde según estimaciones el número promedio de hijos era de tres. Sin
embargo no diferenciaban entre anticoncepción y aborto. Los métodos
más usados eran el lavado después del acto y el uso de espermicidas;
no hay alusión al coitus interruptus. Hubo una doctrina que no influyó
mucho de un tal Soranos, que afirmaba que la mujer concebía
exactamente antes o después de la regla (se mantuvo desconocida y
esotérica).
LAS CASAS
La vivienda unifamiliar era
una casa orientada hacia el interior, sin apenas ventanas, con una sola puerta
y normalmente de una sola planta; estaba construida alrededor de un patio central semicubierto,
llamado atrium, al que daban las distintas habitaciones de la casa: los cubicula o dormitorios, el comedor, la cocina, el lararium u hornacina con la representación de los lares
y penates, ante la que se celebraban los ritos de la religión doméstica.
LA MUERTE Y LOS FUNERALES
A veces se optaba por incinerar el cadáver, en otras simplemente se inhumaba.
El término funus definía el período dedicado a las honras fúnebres por el difunto, que comprendía desde el momento del fallecimiento hasta los últimos honores posteriores a su enterramiento.
Sin embargo, los funerales podían desarrollarse de muy diversa forma en consonancia con la posición social del finado (es decir, del fallecido).